Determinar si el aceite de la máquina necesita un cambio requiere una evaluación integral, que incluye inspección visual, evaluación sensorial, estado operativo del equipo y el ciclo de mantenimiento programado. Estos son los métodos específicos:
Evaluación sensorial e inspección visual
Cambio de color: el aceite nuevo para máquinas suele ser transparente, amarillo pálido o ámbar. Después de un período de uso, si el color se oscurece gradualmente a marrón oscuro o incluso negro, puede deberse a oxidación o contaminación y se debe tomar nota.
Recordatorio especial: El oscurecimiento no significa necesariamente que sea necesario reemplazarlo, especialmente para aceites que contienen detergentes y dispersantes. Su acción limpiadora puede provocar que el aceite se oscurezca, lo cual es normal.
Olor anormal: saque la varilla medidora o abra el tapón de llenado y huela el aceite. Si hay un fuerte olor agrio o quemado, indica que el aceite se ha oxidado y deteriorado y debe reemplazarse inmediatamente.
Prueba táctil (método de frotar los dedos): Tome una pequeña cantidad de aceite usado y frótelo entre los dedos repetidamente:
Aceite normal: Lubricación fuerte, sin sensación granulada.
Aceite ineficaz: Rígido, de baja viscosidad, impurezas notables, lo que indica aditivos ineficaces o contaminación grave, que requiere reemplazo.
Método de observación con luz: Deje caer el aceite en la varilla medidora y manténgala expuesta a una luz intensa para observarla:
Si la gota de aceite es clara y libre de materia en suspensión, está en buen estado.
Si se ven virutas de metal o partículas de impurezas, indica un desgaste interno acelerado y requiere reemplazo inmediato.